Documentos: “Debates actuales sobre extensión universitaria”
/Separata del Compendio bibliográfico “Asignatura
Extensión Universitaria” para alumnos de la Universidad Nacional de Córdoba -
2015.
“Debates actuales sobre extensión universitaria”
Lic. Sandra Gezmet y Dra. Esther Sánchez
Dagúm
A partir del impacto del capitalismo global y de las
políticas neoliberales implementadas por los gobiernos de la región
latinoamericana en el último quinquenio del siglo XX, al interior de las
universidades públicas comienzan a producirse fuertes críticas al modelo
economicista-empresarial. Las universidades comienzan a reunirse con la
finalidad de generar espacios de discusión y de elaboración de estrategias
comunes para contrarrestar los efectos de esas políticas y redefinir y afirmar
las funciones de la educación superior pública, entre ellas la relación de las
universidades con el contexto.
En diversas Cumbres de Rectores de Universidades
Iberoamericanas, las autoridades de estas universidades comenzaron a manifestar
su preocupación sobre los peligros que amenazan a la Universidad Pública, sobre
todo la reducción de su financiamiento por parte del Estado y el peligro de
suplantar las Universidades Públicas por instituciones de Educación Superior
con objetivos que podrían responder a otras lógicas, intereses y propósitos,
entre ellos, el riesgo creciente de que la lógica del mercado desvirtúe los
fines específicos de la Universidad Pública, dificultando el cumplimiento de su
función social. Alertaron a la comunidad universitaria y sociedad en general
sobre las consecuencias nefastas de las políticas implementadas por la
Organización Mundial de Comercio que favorecen la comercialización
internacional de los servicios de Educación considerándolas como simples mercancías.
(Cumbres Iberoamericana 2000 en Buenos Aires, 2002 en Porto Alegre, 2003 en San
Salvador, 2004 en Guadalajara, 2006 Montevideo).
A partir de la Cumbre de 2003 comienza a discutirse la
necesidad de conformar un espacio común para defender el bien público de
la Educación Superior y para aumentar las capacidades institucionales de
docencia, investigación y proyección social que contribuyen a las tareas
específicas de la Universidad Pública. En la Cumbre de 2004 se elaboraron
estrategias políticas comunes en defensa del modelo de la educación pública
iberoamericana, logrando que estas propuestas fueran incluidas en la redacción
de la “Declaración de Guadalajara, México”.
En la Cumbre de 2006 continúan los
debates sobre la relevancia y significación de la enseñanza superior como bien
público en Iberoamérica y el papel que desempeñan las universidades públicas en
este proceso. Acordando que la educación superior pública debe ser uno de los
instrumentos principales para alcanzar el desarrollo económico y social, y
asegurar la igualdad de oportunidades. Sin el mejoramiento de las capacidades
de sus poblaciones, los países de la región se mantendrán lejos de la
organización de las sociedades actuales más avanzadas.
Lo anterior implica superar el
gravoso legado de un conjunto de políticas gubernamentales que, promoviendo la
satisfacción de finalidades utilitaristas privadas, han minimizado la
responsabilidad estatal en el campo de la educación superior. También implica
el compromiso constructivo en un debate público de calidad, participativo y
plural, el diseño de espacios más eficaces de diálogo con los gobiernos y los
actores sociales, impulsando nuevos modelos de desarrollos democráticos,
sustentables y equitativos.
Otro documento importante es el
producido en la Conferencia Regional de la Educación Superior en América Latina
y El Caribe llevado a cabo en Cartagena de Indias en el año 2008. Allí
participaron más de 3500 universitarios (autoridades, profesores,
investigadores, administrativos y estudiantes). La declaración de esta
Conferencia comienza diciendo: “La Educación Superior es un bien público
social, un derecho humano y universal y un deber del Estado.
Ésta es la convicción y la base para el papel estratégico que debe jugar en los
procesos de desarrollo sustentable de los países de la región”.
La declaración manifiesta que los
desafíos y retos que debe enfrentar la región son de tal magnitud que, de no
ser atendidos con oportunidad y eficacia, ahondarán las diferencias,
desigualdades y contradicciones que hoy impiden el crecimiento de América
Latina y el Caribe con equidad, justicia, sustentabilidad y democracia para la
mayoría de los países que la conforman.
Si bien todo el documento es
interesante, por lo que se invita a leerlo (http://www.fvet.uba.ar/institucional/Declaracion.pdf),
se extraen aquí los aspectos declarativos que se relacionan con la función
social de la universidad en tanto definen no sólo la política del área sino
también los problemas que debe abordar, las perspectivas y los sectores
prioritarios con los cuales interactuar.
El carácter de bien público social
de la Educación Superior se reafirma en la medida que el acceso a ella sea un
derecho real de todos los ciudadanos y ciudadanas.
Las respuestas de la Educación
Superior a las demandas de la sociedad han de basarse en la capacidad
reflexiva, rigurosa y crítica de la comunidad universitaria al definir sus
finalidades y asumir sus compromisos. Es ineludible la libertad académica para
poder determinar sus prioridades y tomar sus decisiones según los valores
públicos que fundamentan la ciencia y el bienestar social. La autonomía es un
derecho y una condición necesaria para el trabajo académico con libertad, y a
su vez una enorme responsabilidad para cumplir su misión con calidad,
pertinencia, eficiencia y transparencia de cara a los retos y desafíos de la
sociedad.
La Educación Superior como bien
público social se enfrenta a corrientes que promueven su mercantilización y
privatización, así como a la reducción del apoyo y financiamiento del Estado.
Es fundamental que se revierta esta tendencia y que los gobiernos garanticen el
financiamiento. Se plantea por tanto un rechazo generalizado a las políticas de
la Organización Mundial del Comercio (OMC)
Dada la complejidad de las demandas
de la sociedad hacia la Educación Superior, las instituciones deben crecer en
diversidad, flexibilidad y articulación. Ello es particularmente importante
para garantizar el acceso y permanencia en condiciones equitativas y con
calidad para todos, y resulta imprescindible para la integración a la Educación
Superior de sectores sociales como los trabajadores, los pobres, quienes viven
en lugares alejados de los principales centros urbanos, las poblaciones
indígenas y afrodescendientes, personas con discapacidad, migrantes,
refugiados, personas en régimen de privación de libertad, y otras poblaciones
carenciadas o vulnerables.
Se deben promover la diversidad
cultural y la interculturalidad en condiciones equitativas y mutuamente
respetuosas. El reto no es sólo incluir a indígenas, afrodescendientes y otras
personas culturalmente diferenciadas en las instituciones tal cual existen en
la actualidad, sino transformar a éstas (las universidades) para que sean más
pertinentes con la diversidad cultural. Es necesario incorporar el diálogo de
saberes y el reconocimiento de la diversidad de valores y modos de aprendizaje
como elementos centrales de las políticas, planes y programas del sector.
Es preciso hacer cambios profundos
en las formas de acceder, construir, producir, transmitir, distribuir y
utilizar el conocimiento. Las Universidades, tienen la responsabilidad de
llevar a cabo la revolución del pensamiento, pues ésta es fundamental para
acompañar el resto de las transformaciones.
Reivindicamos el carácter humanista
de la Educación Superior, en función del cual ella debe estar orientada a la
formación integral de personas, ciudadanos y profesionales, capaces de abordar
con responsabilidad ética, social y ambiental los múltiples retos implicados en
el desarrollo endógeno y la integración de nuestros países, y participar
activa, crítica y constructivamente en la sociedad.
Es necesario promover el respeto y
la defensa de los derechos humanos, incluyendo: el combate contra toda forma de
discriminación, opresión y dominación; la lucha por la igualdad, la justicia
social, la equidad de género; la defensa y el enriquecimiento de nuestros
patrimonios culturales y ambientales; la seguridad y soberanía alimentaria y la
erradicación del hambre y la pobreza; el diálogo intercultural con pleno
respeto a las identidades; la promoción de una cultura de paz, tanto como la
unidad latinoamericana y caribeña y la cooperación con los pueblos del Mundo.
Éstos forman parte de los compromisos vitales de la Educación Superior y han de
expresarse en todos los programas de formación, así como en las prioridades de
investigación, extensión y cooperación interinstitucional.
Las instituciones de Educación
Superior deben avanzar en la configuración de una relación más activa con sus
contextos. La calidad está vinculada a la pertinencia y la responsabilidad con
el desarrollo sostenible de la sociedad. Ello exige impulsar un modelo
académico caracterizado por la indagación de los problemas en sus contextos; la
producción y transferencia del valor social de los conocimientos; el trabajo
conjunto con las comunidades; una investigación científica, tecnológica,
humanística y artística fundada en la definición explícita de problemas a
atender, de solución fundamental para el desarrollo del país o la región, y el
bienestar de la población; una activa labor de divulgación, vinculada a la
creación de conciencia ciudadana sustentada en el respeto a los derechos
humanos y la diversidad cultural; un trabajo de extensión que enriquezca la formación,
colabore en detectar problemas para la agenda de investigación y cree espacios
de acción conjunta con distintos actores sociales, especialmente los más
postergados.
Esta extensa e importante declaración
de la Conferencia Regional de la Educación Superior en América Latina y el
Caribe tuvo como finalidad realizar acuerdos previos en la región para ser
llevados a la Conferencia Mundial sobre Educación Superior que se realizó en
París el año siguiente (2009). La oportunidad de su realización fue clave
puesto que en esta última se incluyeron todos los puntos propuestos por América
Latina y el Caribe.
A nivel nacional, también en el año
2008 se crea la Red Nacional de Extensión Universitaria (REXUNI)41. Esta red
elaboró el Plan Estratégico 2012-2015 que fue aprobado por el Consejo
Interuniversitario Nacional (CIN) en el Acuerdo Plenario Nº 811/1242.
En este Plan Estratégico, en acuerdo
con los procesos que se vienen dando a nivel latinoamericano, se define a la
Educación Superior como un bien social y como un derecho humano fundamental
y universal, por lo tanto se la concibe como pública y gratuita.
Para ello resulta imprescindible repensar el concepto de calidad educativa y de
pertinencia en el sentido de inclusión y cohesión social, brindando reales oportunidades
de acceso y permanencia a los sectores más vulnerables y promoviendo la
democratización de los conocimientos.
Declara que la universidad no es una
isla y debe pensarse en función de un proyecto de país, como parte de los
instrumentos con los que cuenta el Estado para articular las demandas sociales,
económicas, culturales y tecnológicas del pueblo con los saberes socialmente
compartidos que se construyen en la universidad. Ésta, como parte
constitutiva de la propia sociedad, debe asumir el desafío de reflexionar y
repensar la institución universitaria como un espacio educativo, científico y
tecnológico, transformador, democrático y democratizante, comprometido
socialmente y profundamente inserto en las realidades locales y regionales.
Será el pueblo en su universidad, como su
dueño legítimo,
el actor protagónico de este cambio por lo que se deberán resignificar saberes,
democratizar los espacios institucionales y consolidar las políticas que
conlleven a una mayor participación popular.
La universidad contribuye a la
consolidación de la identidad nacional, a la formación ética y ciudadana, a la
solidaridad, a la cultura de la paz, al ejercicio pleno de los derechos humanos
y al desarrollo humano sustentable, contribuyendo, en definitiva, de manera
significativa a la formación de ciudadanos críticos y comprometidos
socialmente.
En lo que específicamente respecta a
la extensión, define su rol actual y la declara como función sustantiva de
la universidad, a la vez que proponen la confección de agendas consensuadas que
cambien el eje de discusión reinante durante los años 90´ que asociaba a los
estudios universitarios con cuestiones vinculadas a la calidad o al mercado
desde posiciones economicistas.
La extensión es una función
sustantiva, que integrada con la docencia y la investigación forman
parte de un modelo de universidad que caracteriza al sistema universitario
nacional. La extensión -desde su dimensión académica, dialógica, pedagógica y
transformadora- le confiere a la propia universidad la posibilidad de
"mirar" de manera crítica y permanente sus propias prácticas
académicas y repensar sus políticas institucionales. Las políticas de Extensión
ubican a la Universidad en diálogo permanente con las organizaciones de la
sociedad civil y el Estado, contribuyendo a partir del conocimiento y el
pensamiento crítico, al estudio, diseño, formulación, monitoreo y evaluación de
políticas públicas en la búsqueda de una mayor y mejor calidad de vida para
todos sus habitantes. Conceptualmente, al hablar de funciones sustantivas,
decimos que son esenciales respecto de los fines últimos de la educación
superior y que -de ningún modo- ellas podrían desarrollarse por separado. La
integración entre docencia, investigación y extensión debiera estar sistematizada
y darse de un modo permanente y constante.
En el caso específico de la
integración entre la extensión y la docencia, se promueve la formación de
futuros profesionales con capacidades de desenvolverse en un mundo cada vez más
complejo pero a su vez se plantea como objetivo central la formación de
ciudadanos críticos y comprometidos socialmente. Sin lugar a dudas, para
alcanzar estos objetivos, se requiere un importante esfuerzo académico e
institucional que permita incorporar las diversas y complejas problemáticas
sociales a los procesos de enseñanza y aprendizaje.
También en lo que respecta a las
agendas comunes establece el plan estratégico la necesidad de realizar
convocatorias que prioricen la formulación de programas y proyectos de
extensión universitaria, acciones que propicien la incorporación curricular de
la extensión en las carreras universitarias y la valorización y reconocimiento
del docente que hace extensión.
En la integración de la extensión con
la investigación, se plantea como objetivo no sólo la búsqueda de la
apropiación social de los conocimientos sino también la generación de nuevos
conocimientos socialmente acordados. En este sentido surgen numerosos
interrogantes: ¿conocimiento para qué y para quién? ¿Entre quiénes circula el
conocimiento? ¿Quién utiliza ese conocimiento y para qué? ¿Cómo se definen las
agendas de investigación? ¿Sólo la comunidad científica define la relevancia y
la pertinencia de lo que se investiga? Estos y otros tantos son los
interrogantes que se intenta responder a la hora de diseñar políticas acordadas
entre extensión e investigación. En particular, las universidades públicas
tienen un gran potencial para protagonizar un desarrollo científico y
tecnológico nacional, fomentando que este avance se genere progresivamente y
para todos los habitantes de nuestro país.
Si bien el Plan Estratégico reconoce
que la historia del concepto de Extensión ha acompañado el desarrollo de la
universidad en su conjunto y que es un concepto polisémico y multidimensional,
en permanente construcción desde su origen, influido por el dinámico contexto
político, social, económico y cultural en el que cada universidad dialoga y se
desarrolla; los miembros de la Red han logrado acordar una definición de
extensión incluyendo en ella líneas estratégicas que conducen a superar la
fragmentación del trabajo universitario en docencia, investigación y extensión.
En el Plan Estratégico 2012-2015 que
venimos presentando, los miembros de la REXUNI proponen el siguiente concepto
de extensión:
“Entendemos la extensión
como espacio de cooperación entre la universidad y otros actores de la sociedad
de la que es parte. Este ámbito debe contribuir al mejoramiento de la calidad
de vida de las personas y está vinculado a la finalidad social de la Educación
Superior: la democratización social, la justicia social y el derecho a la
educación universal; se materializa a través de acciones concretas con
organizaciones sociales, organizaciones gubernamentales y otras instituciones
de la comunidad, desde perspectivas preferentemente multi e
interdisciplinarias. Las acciones de extensión deberán desarrollarse desde un
enfoque interactivo y dialógico entre los conocimientos científicos y los
saberes, conocimientos y necesidades de la comunidad que participa. La extensión
contribuye a la generación y articulación de nuevos conocimientos y nuevas
prácticas sociales, integra las funciones de docencia e investigación, debe
contribuir a la definición de la agenda de investigación y reflejarse en las
prácticas curriculares.”
Análisis del concepto
Decíamos, en el apartado “La vinculación
universidad-sociedad. Modelos de extensión y características de las
interacciones”, que el modelo de desarrollo integral describía los debates
actuales sobre extensión universitaria en los siguientes términos: “La
extensión desde una universidad democrática, crítica y creativa, que parte del
concepto de la democratización del saber y asume la función social de
contribuir a la mayor y mejor calidad de vida de la sociedad, desde un diálogo interactivo
y multidireccional con los diferentes actores involucrados en la relación. La extensión desde una
universidad que no solamente aporta al crecimiento cultural, sino también a la
transformación social y económica y con ello a su propia transformación”.
La similitud entre la definición de
la REXUNI y la que realizan González y González en la definición del modelo de
desarrollo integral, más las declaraciones de las Cumbres de Rectores
Latinoamericanos y de las Conferencias regionales y mundiales de Educación
Superior, nos permiten afirmar que estamos frente un proceso contundente de reafirmación
y redefinición política de la misión social de las universidades públicas,
asumidas en un posicionamiento ideológico concreto.
Espacio de cooperación. En tanto lugar especial
construido conjuntamente entre la universidad y otros actores de la sociedad de
la que es parte. Ésta es una importante diferencia. Como vimos, durante mucho
tiempo la universidad no sólo no se entendía como formando parte de la
sociedad, sino que, además, se ubicaba en un lugar de superioridad respecto de
la comunidad.
¿Entre quiénes? El concepto define también
entre quiénes se debe realizar esta integración: “la universidad y
organizaciones sociales, organizaciones gubernamentales y otras instituciones
de la comunidad”.
¿Para qué? y ¿para quién
es? “para contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de las
personas”. Si integramos los componentes hasta aquí analizados, el entre
quiénes se debe realizar la cooperación y el para qué, va definiendo con mayor
precisión las características de los sectores/sujetos de la acción
extensionista. Si esto se analiza desde el encuadre a partir del cual la REXUNI
propone la definición, diremos que se trata de una misión transformadora de la
realidad social, destinada a los sectores más vulnerables:
“uno de los instrumentos con los que
cuenta el Estado para articular las demandas sociales, económicas, culturales y
tecnológicas del pueblo con los saberes socialmente compartidos que se
construyen en la universidad… un espacio educativo, científico y tecnológico,
transformador, democrático y democratizante… Será el pueblo en su universidad,
como su dueño legítimo, el actor protagónico de este cambio…”.
¿Cómo? El concepto propuesto nos
dice que la acción extensionista debe realizarse desde perspectivas multi e
interdisciplinarias y desde el enfoque interactivo y dialógico. Esto,
necesariamente, debe ser así puesto que las realidades sociales a ser abordadas
para producir cambios y transformaciones no son lineales ni unicausales, sino
que son complejas y no se resuelven desde una sola disciplina; requieren de abordajes
integrales en el que las distintas áreas del conocimiento aporten a su
superación.
El enfoque interactivo y dialógico
nos propone la construcción de un espacio cooperativo en el que la comunicación
se produzca incluyendo “los conocimientos científicos y los saberes,
conocimientos y necesidades de la comunidad que participa”, en el cual no
exista una subordinación entre los conocimientos del experto por sobre los
conocimientos y saberes de los otros, ni renuncias al conocimiento científico
por parte de los universitarios. La interacción y el diálogo se producirán a
partir del respeto de los conocimientos, saberes e idiosincrasia de unos y
otros. Un encuentro que redundará en nuevos conocimientos y reconocimientos construidos
conjuntamente: contribuyendo a la “generación y articulación de nuevos
conocimientos y nuevas prácticas sociales”.
Integralidad. La Extensión “integra
las funciones de docencia e investigación, debe contribuir a la definición de
la agenda de investigación y reflejarse en las prácticas curriculares”. Se
presenta aquí a la extensión no sólo en su función sustantiva, sino que además
se le atribuye el carácter de integradora de las otras dos funciones, la
docencia y la investigación. Y esto es así si se piensa que la universidad se
debe a la sociedad de la que forma parte.
Como la relación universidad-sociedad
no es una relación de una vez y para siempre, en tanto los contextos y las
necesidades cambian, la Universidad debe permanentemente reconsiderar su
pertinencia. La función social que mantiene informada y actualizada a la
universidad respecto de los aconteceres en la sociedad, es justamente la
función de Extensión.
Entonces, es la que permitirá definir
líneas prioritarias tanto de extensión como de investigación, a la vez que
debiera retroalimentar y mantener actualizados los contenidos curriculares de
los planes de estudios. La retroalimentación podría alcanzar también a los
gobiernos, en tanto contribuiría en la toma de decisiones respecto de las
políticas sociales, económicas, culturales, tecnológicas, etc.
Cuando se define que la Extensión
“debe reflejarse en las prácticas curriculares” no sólo nos habla de la
inclusión curricular (o reconocimiento curricular) en los planes de estudios;
también nos está hablando de la necesaria formación integral de los egresados
universitarios: profesionales críticos y sensibles a la realidad social de su
tiempo.
Este concepto de Extensión propuesto
por la REXUNI, define los aspectos, dimensiones, direccionalidad, sentido y
modos de hacer de esta práctica entendida como función sustantiva. Al mismo
tiempo está definiendo todo aquello que no queda incluido en la función de
Extensión Universitaria.
Lineamientos políticos
Teniendo en cuenta este concepto de
Extensión, y analizando la situación actual de la extensión en las
universidades argentinas, la REXUNI se propone establecer políticas de
fortalecimiento de la función de Extensión que se expresan en los siguientes
lineamientos:
Avanzar en el reconocimiento de la
extensión como parte de la función docente en general, actualizando las
normativas.
Incluir explícitamente la
valoración de la extensión en los procesos de concursos de personal docente y
no docente, de control de gestión o de evaluación de desempeño.
Incluir mayores precisiones sobre
el tipo de acciones pertinentes a la función de extensión en las diversas
normativas, incluidas grillas de evaluación docente.
Difundir las normativas existentes
respecto a procesos de categorización y de evaluación para adquirir la
categoría de docente extensionista y/o evaluador de proyectos de extensión y
promover similares iniciativas en otras universidades nacionales.
Promover y fortalecer los sistemas
de reconocimiento institucional de trayectorias de estudiantes y graduados en
extensión (ayudantías, adscripciones y becas, entre otros).
Bibliografía:
Declaración de la Conferencia Regional
de la Educación Superior en América Latina y el Caribe (2008). Cartagena de
Indias. http://www.fvet.uba.ar/institucional/ Declaracion.pdf. 25/07/13
Declaración de la Conferencia Mundial
de la Educación Superior. UNESCO. París 2009.
http://www.me.gov.ar/spu/documentos/Declaracion_conferencia_ Mundial
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Plan Estratégico 2012-2015 de la
REXUNI, aprobado por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) en el Acuerdo
Plenario Nº 811/12
http://www.unc.edu.ar/extension-unc/gestion/documentos/Ac.Pl%20No%20811-12.pdf.
25/07/13.
VI Cumbre Iberoamericana de Rectores
de Universidades Públicas. Montevideo 2006.
http://especiales.universia.net.co/rectores/destacado/vi-
cumbre-iberoamericana-de-rectores-de-universidades-publicas.html 25/07/13
VII Cumbre de Rectores de
Universidades Estatales de América Latina y el Caribe. San Salvador de Jujuy.
2003. http://www.adiunju.org.ar/proyecto/
cumbre_de_rectores/VII%20Cumbre%20de%20Rectores.pdf . 25/07/13
Pronunciamientos del II
y III Foros de Extensión de la Secretaría de Extensión Universitaria de la UNC.
2008 y 2009.
http://www.unc.edu.ar/extension-unc/gestion/consejo-asesor/foros-de-extension .
25/07/13.

Saludos cordiales. Como parte del debate acerca de la Extensión Universitaria les invito a revisar https://extendamonos.blogspot.com/ . En la página Texto y Contexto encontraran una recopilación de documentos sobre el área. Asimismo, pueden acceder al repositorio del Grupo de Investigación en Extensión Universitaria (GINEx) dispuesto en https://sites.google.com/site/ginexunaenaccion/
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